Vuelta de vacaciones

Si te has ido de vacaciones sin tomar las precauciones adecuadas es muy probable que ya no tengas plantas de las que preocuparte. Si vas a hacer lo mismo el año que viene, ahorrarás tiempo, dinero y esfuerzo no volviendo a plantar. Pero si te cuentas entre

  1. los sacrificados que se han quedado sin vacaciones por no abandonar sus plantas o
  2. los afortunados que sí se han ido, pero han tenido a alguien que las cuide por ellos o
  3. los previsores que se instalaron un riego automático

No te habrás encontrado al volver con un amarillento cementerio de plantas secas, y ya te falta menos para poder ver los frutos de tu esfuerzo en forma de cogollos de marihuana: la tan ansiada cosecha.

Partamos de la base de que identificaste bien todos los machos y sólo quedan ya hembras (porque si te dejaste un macho y este ha madurado en tu ausencia, será el padre de muuuchos cañamones en tus cogollos y los de tus vecinos cultivadores, que estarán deseando expresarte su “agradecimiento”). Pues eso, si sólo tenemos hembras nos veremos en dos casos principalmente:

  1. Ya tienen la floración bastante avanzada. Si están los cogollos ya totalmente formados y resinosos, con la mayor parte de “pelitos” marchitos puede ser una índica temprana y su cosecha está cercana. El momento de cosechar es cuando ves que ya no salen apenas flores nuevas (pelitos frescos) y todo el cogollo está resinoso y apenas gana en volumen. La mayor parte de la resina se produce en las dos o tres últimas semanas de floración, no cortes antes de tiempo. La mayoría de las plantas no se deben recoger antes de mediados de Octubre. Ante la duda, pásate por Isinoff. La impaciencia es mala consejera, Isinoff no.
  2. La floración no (o apenas) ha empezado. Descartando que no existan factores que impidan la correcta floración, como podría ser la luz de una farola que ilumine la planta por las noches, nos encontramos ante una planta predominantemente sativa, de floración y cosecha más tardías. Hay que tener paciencia, los híbridos de este tipo de semillas compradas pueden tener la cosecha hacia finales de Noviembre. Algunas sativas más puras, traídas de otras latitudes, pueden tardar incluso más o no llegar nunca a madurar correctamente, puesto que se le les echa el crudo invierno encima antes de poder acabar.

En ambos casos, desde que empieza la floración, es necesario abonar las plantas con un abono de floración específico, más rico en fósforo y potasio y más pobre en nitrógeno que el que le hemos estado dando para crecimiento. Esto es vital para obtener una buena cosecha. Se debe dejar de abonar y regar sólo con agua los últimos 7-15 días antes de cosechar, y de esta forma obtener plantas que “rasquen” menos al fumar. La acumulación de abonos químicos en la planta le confiere un sabor metálico, ácido y/o salino indeseable para un paladar educado. El utilizar exclusivamente abonos orgánicos procura la mejor calidad, con sabores más naturales repletos de complejos matices. Como un buen vino.

También hay que estar muy al acecho de las posibles plagas como el temido “vampiro del cogollo”, una oruga que muerde la ramita que soporta un cogollo para alimentarse de la savia que a ese cogollo iba destinada, dejando el cogollo seco y marchito y dejando excrementos que, si se humedecen con la lluvia, darán lugar a plagas de hongos como la Botrytis cinerea o moho gris. Para evitarlo es conveniente regar con Neem cada dos-tres semanas hasta unas tres semanas antes de la cosecha y pulverizar con Bacillus thurigiensis cada dos-tres días.

 

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Si no desfallecemos ahora que falta bien poco, la recompensa a nuestros esfuerzos está muy cercana. Pero el trabajo nunca acaba, si quieres es el momento ideal para montar un cultivo interior.