Julio: Coco, prisas y riego.

Julio. Aún no es tarde para plantar.

Si lo haces ahora, tu marihuana crecerá rápidamente y se pondrá a florecer al mismo tiempo que la plantada antes. En el momento de la cosecha (depende de la variedad, pero en la mayoría alrededor de mediados de Octubre, algunas índicas antes, la mayoría de sativas después) lo que plantes ahora habrá tenido menos tiempo para crecer, será más pequeño y con menor rendimiento que lo plantado antes, pero también te habrá dado menos trabajo. Algunos cultivadores prefieren plantar antes y tener menos plantas, pero más grandes y otros (cuestión de estrategia) hacerlo lo más tarde posible. Las plantas pequeñas, al llegar el calor, son menos exigentes que las grandes en cuanto a la frecuencia y cantidad de riego. Muchas plantas pequeñas pueden dar un rendimiento comparable al de pocas plantas grandes, son más discretas y te permiten tener mayor variedad. Y ya se sabe, en la variedad está el gusto.

 

prisas

 

Repasemos ahora tres de los errores más comunes entre los impacientes y entusiastas cultivadores novatos. Evítalos y tendrás mucho ganado:

  • Coco: El sustrato llamada “fibra de coco” está muy bien para sistemas con depósitos y riegos automatizados, es ideal para utilizarlo mezclado con lombricompost (el llamado “humus de lombrices”), tierra y perlita, pero desde luego no es lo más conveniente para utilizarlo (como sustrato único, sin mezclar) en exterior y en macetas. Quien mal te aconseja plantar en la mal llamada “arena” de coco no te suele decir que hay que regar tres veces al día con abonos específicos y “a perdida”, es decir, dejando que se escape el 20% de la solución nutriente por los agujeros de drenaje en cada riego, tirando parte del dinero invertido. El coco carece de nutrientes, a diferencia de la tierra o de una mezcla ya preparada para cultivar marihuana. Esto significa que se lo debes aportar tú en cada riego, desde el principio. Tampoco te dice que cuando llegue el calor y la planta sea grande se secará de continuo, poniendo en peligro a la propia planta a menos que estés allí para regar de nuevo. Además, cuando se seca, la maceta pesa mucho menos que si tuviera tierra, y apenas tiene base para soportar un viento moderado: te puedes encontrar tu planta caída en una azotea ardiente más a menudo de lo que te gustaría. Las ventajas que aporta, sobre todo el buen drenaje y aireación de la raíz, no compensan las desventajas. Aún más, la misma planta crecida en una buena mezcla y con aportes de abonos orgánicos dará menos trabajo, menos disgustos y un mejor paladar. La hierba orgánica, como cualquier otro fruto ecológico frente al industrial, sabe mejor y tiene matices más complejos que alimentada con abonos químicos.
  • Prisas: la impaciencia es muy mala consejera. No se debe cosechar antes de tiempo, porque será trabajo y dinero perdido. Hay que esperar a que esté maduro el fruto (los cogollos en este caso) antes de cortar. Si sabiéndolo y todo te ves incapaz de esperar, en vez de ir cortando cogollitos de las plantas es mejor sacrificar una entera y dejar las demás en paz. Comprobarás que no vale la pena cortar antes de tiempo.
  • Riego: al principio todos regamos (y a veces abonamos) mucho, demasiado. La marihuana necesita que sus raíces no estén siempre anegadas, sino se acabará pudriendo. Y si no se pudre, se acostumbrará de tal modo que en verano exigirá grandes volúmenes de agua. Conviene que pase por períodos de abundancia de agua y de casi sequía, sin llevarlo al extremo. Hay que regar antes de que las hojas pierdan su tensión y caigan lacias. Un buen truco es levantar la maceta: si pesa, le queda agua. Si no, casi ya es momento de regar. Y recuerda que antes de hacerlo conviene trabajar la superficie de la tierra para que el agua no se escurra, penetre uniformemente y se aproveche mejor. Disfruta las vacaciones, pero no las abandones. Muchas plantas se secan en verano mientras estás en la playa. Queda con alguien de confianza o instala (y comprueba) un riego automático. O ven a Isinoff y te explico lo que necesites.